Daniel Gorinstein
Empecé la fotografía, después de que mi padre me hizo el enorme favor de ver si realmente era lo que quería yo tener como hobby, él era muy aficionado a la fotografía y tomaba muchas transparencias, me sugirió la filatelia, me sugirió muchas otras cosas y me preguntó, qué te parecería fotografía.
Yo le respondí que sí, y me dijo, como buena educación, que le agradezco enormemente, ah muy bien vente vamos al centro a una tienda de fotografía de un amigo que yo tengo y quiero que leas un par de libros de teoría fotográfica con algunos ejemplos y si después de leerlos te llama la atención, entonces te compro charolas, amplificadora y químicos para que tú pintes las ventanas del cuarto de servicio y lo conviertas en tu cuarto oscuro. A los 15 años, empecé a tomar fotografías aquí y allá con una camarita Retinet 1, con película blanco y negro, poco a poco fui evolucionando y entendiendo la sensibilidad de las diferentes películas, los tiempos de revelado los tiempos de agitado, y así empezar a experimentar con los efectos con las velocidades de obturador, usando un rudimentario exposto.
Pasaron años y años y seguí tomando fotografías de muy diversa naturaleza y recuerdo el bosque de Chapultepec, que me sirvió de mucha inspiración por la naturaleza por las Fuentes por la herrería que allí se presenta y eso me llevó a perseguir la fotografía hasta que ya las películas en rollos de celulosa fueron cada vez más escasas, y ya para entonces tenía montones y montones de fotografías, impresas, todo lo cual representaba un gasto importante porque yo no revelaba a color, fue cuando renuentemente empecé con la fotografía digital y al pedir a mi novia, se acostumbra un regalo por parte de los futuros suegros que consiste en un muy buen reloj. Yo le sugerí, a mi novia que en lugar de un reloj preferiría una buena cámara, y afortunadamente me complacieron con una NiKon F3, todavía de película, hasta que me vio obligado a migrar hacia una Nikon de las primeras que salieron digitales hasta el día de hoy con una Nikon de 850 con un telefoto 50300 y mucha gente me ha felicitado y admirado las fotografías que me sirven más que cuadros de adornos para mi casa. Cuando me han preguntado sobre mi fotografía, he notado muchos halagos, lo cual con humildad acepto.
No he querido participar en exposiciones físicas, porque yo trabajo con diferentes acabados y diferentes tamaños, los tamaños en función de lo que yo considero cómo va a lucir tal cual fotografía abstracta, graffiti, actitudes en la calle callejones oscuros, escaleras, viejas puertas, desvencijadas todo tipo de fotografía lo que me parece a mí fotográfico y he tenido muy buen resultado y muy buena aceptación de las fotos que muestro digitalmente. He participado en varios foros de Internet con una membresía y la participación de fotógrafos, semi profesionales y profesionales, que es un foro muy interesante de intercambio de opiniones de crítica y de reconocimiento. Es una página que hoy en día ya no existe pero tengo una liga en donde todavía se puede ver algo de lo que subí ahí que fueron más de 900 fotografías.
Otra razón para no participar en exposiciones es porque me resulta una inversión importante mandar imprimir las fotografías y que se vendan algunas pero otras no y entonces me quedo con una inversión que no me rinde y por eso he optado porque cuando algún amigo familiar me pide una fotografía es cuando la mando a imprimir. Un caso concreto es que para un edificio conocido como el servilletero en Bosques de las Lomas que tiene cuatro torres cada una identificada con diferentes colores me solicitaron una colección para la torre amarilla con fotografías con ese color predominante una para la azul otra para la roja y otra para la verde. Cada una con motivos alusivo a dichos colores y fueron 54 fotos que adornaron áreas comunes y fue un éxito porque eligieron la fotografía para sustituir cuadros en mi opinión, y con todo respeto de poca valía y el comité de condóminos aprobó que fueran fotografías, lo cual es en estricto sentido la única exhibición que he tenido.
Me gusta mucho la fotografía que estimule al observador, y por lo tanto, mi Fotografía no es la tradicional turística de tomar la torre Eiffel, salvo que tenga un ángulo muy especial vistas de diferentes ciudades, sino más bien me enfoco en lo más acercado posible a objetos extraños, encontrados en lugares extraños y le doy mucha importancia a mi fotografía en blanco y negro, que fue mi origen, porque considero que es altamente decorativo en muchas ocasiones más que fotografías a color y sin embargo, he complacido a muchos miembros de mi familia, imprimiendo fotografías a color, porque así me lo piden en mi casa predomina el blanco y negro, salvo una que otra excepción de algún lugar especial para mí, también me gusta recibir opiniones de algún tema en especial que algún conocido o persona le gustaría tener y tengo un gran catálogo que podría ofrecer en forma digital, para que de allí tuvieran un Marco de referencia, para que en un momento dado elijan una en particular o que me digan. Ah, me gustaría algo parecido a esta…
En resumen, llevo 65 años, fotografiando y deleitando, cada vez más mi afición por capturar imágenes y después, meditar sobre acabados, color o blanco y negro, tonos claros oscuros, en general, muy ecléctico, variado en tamaños, colores y acabados, y desde luego, lugares, rincones, situaciones, callejeras, y todo aquello que me llame la atención.